TE ALIMENTÉ SÓLO CON UNA TETA



Hace un año, más o menos por estas fechas yo estaba en mis cursos prenatales. Uno de los temas que vimos en dicho curso fue "alimentación del seno materno". En ese entonces yo inocentemente pensaba: qué tan complicado puede ser dar pecho? te pegas al bebé y listo. No podía estar más equivocada.

Leo y yo llevamos 8 meses de LME (lactancia materna exclusiva) y lo he alimentado sólo con mi seno izquierdo; con el derecho nunca nos acomodamos, Leo nunca lo quiso, el derecho fue un fracaso para nosotros, nos causó mucha frustración así que lo abandonamos desde el inicio y nos quedamos únicamente con el izquierdo. Quiero compartirles cómo lo he vivido, ya que cuando yo comencé no encontré en internet mucho al respecto, quizás es más común de lo que pienso y alguna de ustedes pasó por lo mismo.

Desde el momento que Leo nació me lo pusieron en mi pecho para estar piel con piel y la enfermera me orientó para comenzar a darle de comer. En ese momento se agarró muy bien a la primera y yo estaba tan cansada que no presté demasiada atención a cómo estábamos acomodados.

Estuvimos en el hospital 3 días en los cuales iban enfermeras constantemente a revisarnos tanto a Leo como a mí, se nos preguntaba cómo estaba comiendo el bebé y nos pedían que anotáramos las horas en que comía y el tiempo que duraba. Hasta iba diariamente una consultora de lactancia para ver si necesitaba ayuda. En ese momento estaba muy cansada, un poco adolorida, incómoda, procesando todo lo nuevo que estaba viviendo y las constantes entradas de personas me incomodaban más, yo sólo quería descansar. Cometí el error de no aprovechar la ayuda de la consultora de lactancia, había logrado que Leo comiera pero aún teníamos muchas dificultades para lograr un buen agarre. Pero con el pecho izquierdo parecíamos acomodarnos mejor y hasta duraba pegado a mí comiendo por mucho rato seguido.

Con todo y esto, el día que nos dieron de alta la pediatra del hospital nos informó preocupada que Leo había perdido el 9% de su peso al nacer, nos dijo que fuéramos lo más pronto posible con su pediatra para ver si necesitaríamos un suplemento. Yo me preocupé muchísimo, me sentí terriblemente culpable, me sentí una mala madre porque no alimenté a mi bebé. Tan mal me sentí que terminé llorando frente a la enfermera encargada de dar de alta (también las hormonas contribuyeron a eso). Antes de irnos del hospital, la asesora de lactancia fue de nuevo y se estuvo con nosotros buen rato, me acomodó a Leo y todo, con ella logramos un buen agarre de ambos pechos. Pero yo tenía el miedo de que en casa no lográramos lo mismo.

Los primeros días fueron sumamente difíciles: pezones sangrando, dolor, mal agarre. Acabamos llorando Leo y yo (y hasta mi mamá y mi hermana que me oían sufrir). Pero sinceramente lo que más me tenía estresada era el hecho de que mi bebé no se estuviera alimentando bien, de que por mi culpa le fuera a pasar algo. Porque seamos honestas, todo mundo puede ayudar a la nueva mamá, el esposo puede cambiar pañales y demás, pero sólo en nosotras recae la responsabilidad de que se alimente bien. Eso me tenía muy preocupada, lloraba mucho por lo mismo.

Si me hubieran dado una salida al inicio, debo admitir que yo le hubiera dado fórmula sin pensarlo dos veces, pero acá en Estados Unidos hacen todo lo posible porque la mamá de leche materna al bebé. Eso me hacía sentir muy presionada.

Así siguieron los días, con dolor y llantos. Recuerdo estar dando de comer a Leo mientras yo tenía que apretar algo con mi mano por tanto dolor que me producía. Confieso que odié la lactancia materna, sabía que era lo mejor que le podía dar a mi bebé pero no me gustaba. Así que respeto totalmente a las mamás que optan por dar fórmula a sus bebés, por la razón que sea, no las juzgo ni un poquito, ya que considero muy importante que tanto el bebé como la mamá estén bien.

Con el tiempo logramos un buen agarre con el pecho izquierdo, me dejó de doler, notaba que Leo quedaba satisfecho y mojaba muchos pañales, pero sobre todo él iba ganando peso, por eso dejé de insistir con el lado derecho. Entre desveladas y estar horas sentada amamantando (siempre le di a libre demanda) al terminar de darle de comer ya no quería saber nada del saca leche para estimular mi pecho derecho, sólo quería dormir. Pude haber ido al hospital con la consultora, pero estaba muy cansada física y emocionalmente, tenía miedo de que con ella lográramos buen agarre en ambos pechos pero que regresando a casa volviéramos al drama del inicio.

En un punto creo que mi esposo creyó que tenía depresión post parto, pero no siento que lo haya sido, pues cuando Leo comía bien y no había llantos ni de él ni míos, me sentía tranquila. Pero también me sentía muy presionada, sentía que sólo yo era la responsable del bienestar de mi bebé; creo que eso es mucha presión para una mamá primeriza que aún se siente débil por el parto, que no ha dormido nada y que trae las hormonas vueltas locas. 

Pero bueno, así fueron pasando los días y los meses; en cada revisión con la pediatra Leo ganaba mucho peso, algunas veces estuvo un poco por encima del promedio. Su misma pediatra me dijo: tu pecho está produciendo lo necesario para él. Ya no había de qué preocuparse.

Ahora 8 meses después tengo a mi bebé regordete y sano, ya no duele nada el alimentarlo, hasta puedo levantarme y caminar con él pegado a mi pecho, se ha hecho algo muy fácil. Si ha sido y sigue siendo muy cansado, pero ya pasamos lo difícil.

Si algo puedo aconsejarle a una nueva mamá es que pida ayuda, esto no es fácil, apóyense con su pareja, familia, amigas, con quien se sientan más en confianza. Si deciden dar fórmula adelante y si deciden que serán LME les aseguro que lo doloroso pasará.

Hoy hasta me río junto con Leo mientras lo alimento y me quedo embobada con los ojitos que pone al verme mientras come.

Cuando él sea grande y quiera regañarlo como buena mamá mexicana que soy jaja, en lugar de decirle "y yo que te dí la vida!", le gritaré: "y yo que te alimenté sólo con una teta!".

Gracias por leer mi cartota, pero es que este tema de la lactancia materna tiene mucho de qué hablar.

Alguna de ustedes está en el mismo caso que yo?
Cómo vivieron esta experiencia?

Comentarios

  1. Hola, no sabia que tenias blog; escribes muy bien. Con tu post recorde que los papas tambien sufren... yo tube que buscar los famosos saca-leches de difrentes marcas y modelos, pero a ella le desagradaba mucho y tambien me toco verla llorar diciendo que se sentia mala madre. :(

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    Respuestas
    1. Hola señor!! Muchas gracias por comentar y por lo que me dices!!
      Pobre tu esposa, también la pasó mal las primeras veces :(, es que no es nada fácil. Me imagino que también fue difícil para ti, nos ven todas sensibles con un bebé llorado, aaay de veras que no extraño esos primeros días! Jeje.. pero que bueno que estuviste ahí apoyando a tu esposa y hasta le llevaste el saca leche , muy bien por ti Tapia!!

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