ABRÁZAME CUANDO MÁS LO NECESITO
Es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé, estando ahí con tu hijo en pleno llanto, se tira al piso y no entiende razones, no tiene ningún malestar físico, sólo quiere algo que no puede tener (como las pilas del control remoto o libre acceso al enchufe de electricidad) y demuestra su malestar por medio del llanto. Estás a punto de perder el control junto con él, es el "berrinche" número 1,800 del día y tu paciencia llegó al límite. Te detienes un poco y tratas de recordar algo, mi hijo aún no habla o apenas dice algunos balbuceos, no tiene otra forma de manifestar su desacuerdo más que por medio del llanto, sea o no lógico para tí como adulto. Es humano y tiene derecho a llorar, ¿no? Y ahí en medio de la escena piensas algo, tu hijo está triste o frustrado, está molesto y lo refleja. ¿Qué pasaría si te sientes así un día, te acercas a tu pareja buscando un hombro para llorar, para querer desahogarte y tu pareja decide darte la espalda e ignorarte hasta qu...