Hoy cumplo 5 meses de ser mamá

Cada vez siento que el tiempo está pasando más rápido. Pienso en la Rebecca de hace 5 meses, la que lloraba al darle leche materna a su bebé pues estaba adolorida y cansada como nunca. Justamente le dije a mi esposo hace un rato que no pensé que iba a sobrevivir hasta aquí. Obviamente sabía que yo seguiría aquí, pero la Rebecca de hace 5 meses sólo podía pensar en lo difícil que era amamantar a su bebé y no dejaba de pensar que ya nunca dormiría.

En cambio ahora. la lactancia mejoró al punto de que mi bebé es un regordete muy sano y lo de dormir, bueno, aún estamos trabajando en ello, pero ya Leo me regaló un par de noches en las que durmió hasta 8 horas seguidas, bravo!!

Hoy es mi quinto mes de poder llamarme mamá. Mis ojeras se han hecho parte habitual de las características de mi cara. Por más corrector que me ponga salen a relucir; ya me acostumbré a esto.




Este mes se caracterizó por tener las primeras salidas de Leo a la calle. La primera fue a una ciudad en Michigan que queda a 30 minutos de aquí. Fue la primera vez que supe lo que era ser la mamá del bebé que llora como desconsolado en un restaurante, la que tiene su carreola estorbando en el paso; fui la mamá que yo antes miraba con cara de: controle a sus hijos! Simplemente recordé cuando iba con mis amigas al café Zafari (una cafetería muy concurrida en mi ciudad)  que siempre está lleno de gente y nunca falta quien lleve a sus bebés que lloran o a niños que bueno, actúan como niños. Yo hace un tiempo atrás llegué a decir en voz alta que para que llevaban a sus hijos a ese lugar, cuando uno lo que quería era pasar un buen rato con sus amigas y el estar escuchando a un bebé llorar no era lo que yo quería.

Aprendí que uno nunca entenderá una situación hasta que te toca vivirla, fui empática hasta que estuve en los mismo zapatos. Fui la mamá que no podía poner atención a una plática por pensar en su bebé. En ese mini viaje a Michigan estuvimos con el jefe de mi marido y su esposa; recuerdo que mientras íbamos caminando por downtown  ella me iba platicando cosas sobre la ciudad, pero en mi mente sólo iba pensando: Leo tiene hambre por eso está llorando, mi bebé tiene hambre le tengo que dar de comer ya!

También fue la primera vez que cambié de pañal a Leo en un baño público! Fue en la biblioteca pública de la ciudad. El se portó muy bien pues me estuvo sonriendo todo el rato que lo cambié, hasta que cuando por fin terminé de vestirlo (batallando para que no tocara nada del baño y se metiera sus manitas a la boca), y cuando  íbamos a salir del baño triunfantes a mi pequeño bebé se le ocurrió sacar tremendo gas cargado de popó, así que fue cambio doble en baño público.

Cada vez es más complicado cambiar el pañal a Leo y vestirlo; es exactamente como esos memes que comparan el tratar de agarrar un cocodrilo con cambiar a un bebé. Leo cada vez se mueve más, trata de voltearse y con sus manitas agarra mis manos o jala el pañal. Sufre cuando lo visto, pero con sus deditos se agarra a la manga de su pijama haciendo muy complicado acomodarla; él no parece querer oírme por más que le digo que entre más se resista más nos tardaremos.








Me di cuenta que ya no soy tan asquerosa como antes. Lo noté cuando llegué tranquilamente con una dona en mi boca para cambiarle el pañal a Leo (y sí, había hecho popó).

Mi capacidad de asombro y orgullo por esa pequeña personita aumentan diariamente. Recordé que en el pasado se me hacía un tanto ridículo las caras embobadas de los papás y mamás cuando miraban a sus hijos hacer algo nuevo. En una que otra reunión me tocó que esas mamás platicaran con orgullo la nueva hazaña de su bebé y miraba la sonrisa embobada al observarlos. Yo siempre pensaba: ok, que bueno que su bebé hizo algo nuevo, ya entendí el punto pero no es para tanto! podemos hablar de otra cosa ya? Aburrido!! .. Ahora me he descubierto a mi misma con una sonrisa de oreja a oreja al ver que Leo sube más alto sus piernitas o agarra con más fuerza sus juguetes. Y ni mencionar cuando se rodó de su espalda a su pancita, pegué el grito de gusto!

Aprendí que las canciones infantiles son pegajosas; "Pin Pon es un muñeco" ha entrado en mi nuevo repertorio, y me he sorprendido cantándola sola mientras hago la comida y Leo duerme. También se las canto a mis perros.

Este mes aprendí que la táctica de Ross es efectiva (si eres fan de Friends lo entenderás). Una noche al acostar a Leo en su corral él se comenzó a despertar y lloró; lo volví a tomar en brazos y lo arrullé un rato más. Cuando lo iba a acostar por segunda vez ya iba a comenzar a llorar de nuevo y dije: ah no! ya es hora de dormir. Así que apliqué lo que Ross hacía con Rachel para que no se diera cuenta de que no dormían acurrucados: abracé fuerte a Leo mientras me inclinaba en su corral y después lo rodé lentamente hasta soltarlo cayendo plácidamente dormido. Los que digan que Friends no sirve de nada están equivocados! la idea del Dr. Ross Geller me salvó esa noche.

He aprendido a poner buena cara frente a Leo, sin importar lo estresada que me tenga. No digo que no me desespera mucha veces este hijo mío, pero pienso: de qué sirve que me vea enojada o desesperada? Es un bebé y mi estrés lo estresará más a él y así nunca vamos a terminar bien. No siempre lo logro pues también me canso y me frustro, pero trato de que él siempre vea en mí una cara amable.

Aprendí que al ser mamá no debo dejarme a un lado a mi misma. Este mes logré por fin ir al salón de belleza para un tinte y corte de emergencia, mi cabello lo pedía a gritos. Por varios factores fue difícil darme tiempo antes para hacer esto, pero al salir sola a un lugar por primera vez desde que nació Leo me di cuenta de lo mucho que lo necesitaba. Amo a mi hijo pero esas dos horas en el salón se pasaron volando!! jajaja

No puedo dejar de admirar a mi hijo, se despierta con una sonrisa a diario, cómo siempre te puedes levantar de buenas? para mí eso no es posible! En cambio él lo primero que hace al despertar es sonreír y así sigue durante todo el día (hasta las 6 de la tarde que comienza la hora del terror porque ya se quiere dormir jajaja). Miro a mi hijo y pienso: es la persona más interesante que he conocido en mi vida, quiero ser como él.

Todavía me falta mucho por aprender, apenas llevo 5 meses de ser mamá.





  • Nota: algunas vivencias las había escrito anteriormente en post pasados, pero mis contactos de Facebook no conocían estas anécdotas y por eso las incluí.




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